Manual para el buen uso del corralito

Un accesorio para que tu pequeño se entretenga solo y sin peligro

Manual para el buen uso del corralito

Es cierto que los pequeños necesitan espacio para moverse y que para poder conocer el ambiente que los rodea lo mejor es dejarlos que deambulen libremente (aunque controlándolos de cerca). Pero seamos realistas, no podrás estar las 24 horas del día pendiente de tu pequeño, sobre todo ahora que se mueve cada vez más y que, si aún no ha aprendido a desplazarse solo, no tardará mucho en hacerlo (gateará hacia los 8 o los 9 meses y empezará a caminar en torno a su primer año).

Por este motivo te resultará muy práctico el corral; porque tú necesitas descansar al menos unos minutos a lo largo del día y porque a tu pequeño le conviene investigar y jugar en un espacio reducido, donde se sienta tranquilo y seguro (sentir los límites del lugar donde se encuentra, le producirá bienestar a tu pequeño). Además, en el corral practica movimientos corporales nuevos, que ejercitarán todos sus músculos y le facilitarán el inicio de la marcha.

Su seguridad es tu tranquilidad

Si aún no has comprado este accesorio a tu pequeño y quieres que disponga de uno, adquiérelo, pero verifica que cumpla con todas las normas de seguridad y si te lo han regalado, comprueba que esté en perfectas condiciones y que no tenga partes deterioradas con las que tu pequeño se pueda herir.

Pero además de certificar su excelente calidad, par que la utilización del corral esté libre de riesgos para tu pequeño, recuerda siempre los consejos que te diremos a continuación:

  • Si tiene ruedas, bloquéalas par que tu pequeño no pueda desplazarlo.
  • Jamás lo coloques a lado de cortinas, manteles, muebles o enchufes, ni de la calefacción o de las ventanas.
  • No lo llenes de juguetes grandes, ni de bloques, ni de otros objetos por los que pueda trepar y salirse.
  • No llenes de cobijas el suelo del corralito, éste podría ser un motivo de asfixia cuando dejas a tu pequeño ahí dormido. Mucho cuidado.

Por poco tiempo y sólo con dos o tres juguetes

Una vez eliminado el riesgo de accidentes y sustos innecesarios, toma nota de las normas de buen uso que debes seguir al utilizar este accesorio.

Para que esté tranquilo, evita meterlo si lo notas muy inquieto, sácalo en cuanto observes que está cansado y no lo dejes en el corralito más de 30 minutos seguidos.

  • Para que se sienta acompañado, lleva el corral a la recámara en la que tú estés. Si no cabe o es un lugar inadecuado para tu pequeño (por ejemplo, la cocina), déjalo en el pasillo, de forma en que tu pequeño pueda verte. En cualquier caso, dirígete a él a menudo e incluso acércate de vez en cuando para interesarte por lo que está haciendo.
  • Para mantenerlo entretenido, cambia a diario la posición del corral, para que reciba nuevos estímulos visuales, y los juguetes que contiene, para que pueda explorarlos y familiarizarse con las cualidades de ellos. Se distraerá más si le das sólo un par de juguetes cada vez y se los vas renovando, que si le ofreces muchos de golpe.
  • Cuando sientas que el pequeño se ha aburrido antes de 15 minutos, intenta darle otros objetos con los que pueda seguirse divirtiendo. Por ejemplo, una olla y una cuchara con las cuales pueda hacer ruido, un espejo de plástico para que pueda entretenerse mientras se mira, un juguete que hable o un libro con muchas imágenes, que sea de pasta dura, especial para bebés. Dale uno de estos objetos en lo que atiendes el horno, abres la puerta o contestas el teléfono.
  • Para que entrene los músculos, anima a tu pequeño a agarrarse a la malla o a los barrotes del corral para incorporarse (si sólo tiene 6 meses deberás ayudarlo). Una vez que lo haga, anímalo a repetir este ejercicio y a dejarse caer de pompis, para que domine el movimiento de subir y bajar. Alrededor del año le encantará desplazarse solo agarrado del barandal y quedarse parado sin sujetarse.
  • Si estás realizando diversas labores mientras tu pequeño está en el corralito, puedes ponerle discos con canciones infantiles y cantarle para que él te escuche, sobre todo cuando sales de su campo visual. Tu pequeño estará feliz y sabrá que aunque no te tenga enfrente tú estás muy cerca si él te necesita.

Otras maneras de utilizarlo

Acertadamente.- acuesta a tu pequeño en el corral para que duerma la siesta. Así aprenderá a distinguir el día y la noche y le será más fácil ir adaptándose al horario familiar.

Gran error.- jamás lo utilices para castigarlo. Tu pequeño debe considerar el corral como una zona segura de juegos para pasar un buen rato, no como un lugar de castigo.


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