Bienvenido al mundo de los nuevos sabores

Entérate qué alimentos se le deben dar cada mes y cómo ofrecérselos

Bienvenido al mundo de los nuevos sabores

Ha llegado al tercer trimestre, la leche ya no será suficiente para garantizar el crecimiento de tu pequeño.

Realmente no existe ninguna razón que aconseje adelantar la ablactación o la introducción de nuevos alimentos antes del sexto mes. La leche materna es un alimento suficiente y completo, hasta que el pequeño cumpla los seis meses de vida.

El pequeño, absorbe casi por completo el hierro que contiene la leche, y está más protegido del riesgo de padecer anemia. Por el contrario, esta carencia se podría producir durante la ablactación, si la dieta no es rica en alimentos que contengan hierro tan fácil de absorber como el de la leche materna.

El organismo del pequeño de pocos meses es muy inmaduro. por eso, una rápida introducción de alimentos sólidos le causaría problemas de digestión, así como posibles alergias, vómitos y diarreas.

Debes ir poco a poco

Durante la ablactación tu pequeño podría presentar algunas señales de intolerancia a determinados alimentos.- este hecho se podrá deber a una tendencia hereditaria a las alergias o bien a que el aparato digestivo del pequeño aún no ha madurado por completo.

Por ello, será necesario que introduzcas los alimentos en la dieta de tu pequeño con mucha cautela. Esto significa que sólo deberás darle una cucharadita del alimento (jamás más de un alimento al mismo tiempo).
Sólo si después de un período de observación de 48 horas no se produjeron reacciones adversas, podrás aumentar la dosis hasta llegar a la cantidad que tu pequeño necesite.

Toma nota del siguiente esquema cronológico para la introducción de la alimentación complementaria, que no deberá ser considerada como el único ni como el mejor.
La leche siempre deberá estar presente en cada comida, aunque, lógicamente, en menores cantidades.

1. Leche

Puede ser posible que algunos pequeños no tomen la cantidad de leche recomendada. Pero no hay nada que temer. Las leches infantiles, han sido creadas especialmente para pequeños de corta edad, y ayudan a cubrir los requerimientos lácteos diarios en el pequeño.

Este tipo de leches recomendadas para pequeños de entre 6 y 24 meses, además, tienen una textura muy agradable al paladar, ayudan a mejorar el proceso digestivo y, algunas por sus fermentos especiales fortalecen las defensas del organismo. también están enriquecidas con hierro, vitaminas y ácidos grasos esenciales, por lo que resultan ideales para el buen desarrollo de los niños más pequeños. Sin embargo cabe aclarar que la leche materna sigue siendo la mejor, aún en este período.

2. Fruta

La fruta puede ser el primer alimento que el pequeño pruebe durante el sexto mes, y se la puedes ofrecer en sustitución de la toma de la tarde. La manzana tiene la función de abrir el camino a la fruta durante este delicado período, aunque puedes comenzar por la pera o por el plátano.Como casi todas las frutas, la manzana está compuesta por agua, fibras, vitaminas y sales minerales. Y se digiere con facilidad. Al principio, será mejor que se la ofrezcas en puré, aunque debes recordar que, transcurridas dos horas, la manzana preparada de esta forma pierde el 26 de su contenido en vitamina C.

3. Sopas y verduras

Después de experimentar primero con las frutas, deberás empezar a introducirle verduras en forma de sopa y papillas, en su dieta.

Por el elevado contenido en fibra, este tipo de alimentos desempeña un papel muy importante en el buen funcionamiento del intestino. Lo mejor es que comiences con un solo tipo de verdura como la calabacita o la zanahoria. Se la darás tres días y si no presenta reacciones alérgicas, podrás probar con otro tipo de verdura como las espinacas, betabel o chayote. No es necesario que agregues sal a las papillas de verduras.

En cuanto a las sopas, puedes añadirles algún tipo de pasta pequeña, o crema de arroz o avena. Empieza con una o dos cucharaditas y las irás aumentando con el paso de los días. Para mantener intactas las sales minerales y las vitaminas de las verduras, lo mejor es cocerlas al vapor. De lo contrario, las mismas se perderán en el agua de ebullición. Esto es así excepto en el caso de que utilices el caldo vegetal. En este caso, podrás hervir las verduras en el agua recuperando las vitaminas más sensibles al calor (vitaminas C, B1, B2)

4. Carne y pescado

Alrededor del séptimo mes, deberás introducir la carne en la dieta de tu pequeño. En el octavo mes el pescado. Estos alimentos contienen proteínas indispensables para el organismo y además son ricos en hierro de fácil absorción. Le puedes dar carne de pollo, de pavo, de res, de ternera, de conejo y de cordero, o bien filete de mero, robalo, trucha o atún.

También los debes de cocer al vapor. Es mejor que utilices una olla de presión para hacerlo. De esta manera, la pérdida de sus nutrientes se reduce a la mínima expresión. Cuando estén cocidos, al principio deberás licuarlos y añadirlos a la sopa del pequeño. Disimulados de este modo, serán aceptados por todos los pequeños. Otro recurso consiste en hacer albóndigas.

5. Huevo

A partir del doceavo mes y jamás antes, podrás empezar a darle a tu pequeño una cucharadita de yema de huevo pasada por agua. Si no se producen reacciones durante las 48 horas siguientes, podrás darle una cucharadita en días alternos hasta pasar una yema.

La clara, la parte blanca, puede producir alergias más fácilmente. Así que será mejor que esperes hasta los 13 meses para dársela. El huevo es un alimento óptimo en el que abundan las proteínas, las vitaminas y las sales minerales (calcio y hierro), y es un gran sustituto de la carne. Permanece más o menos tiempo en el estómago, según la forma en que se cocine, ¡Pero esto no significa que se digiera con más o menos dificultad!. En este punto, la ablactación ya terminado y tu pequeño comerá de todo.

Cómo preparar su papilla

1.- Corta en rodajas una calabacita, una zanahoria y una papa.

2.-Llena una olla con agua.

3.-Añade las verduras sin otros condimentos.

4.-En cuanto estén bien cocidas, retira las verduras. Para comprobar su consistencia, emplea un tenedor.

5.-Vacía agua caliente en el doble fondo del plato que el pequeño utilizará, de manera que la comida siga manteniéndose templada hasta el final.

6.-Muele las verduras y ponlas en el plato.

7.-Opcional; condimenta la papilla con un chorrito de aceite de oliva virgen. Como toque final, puedes añadir una cucharadita de queso rallado o crema, que da sabor y porta calcio al pequeño.

Papillas envasadas

Ventajas

• Calidad de sus ingredientes.- los fabricantes tienen sus propios cultivos de frutas y verduras para asegurar la calidad del producto.
• Higiene.- se mantienen sin el uso de sustancias químicas. Para eliminar por completo las bacterias, los alimentos se esterilizan por medio de calor. Después, se envasan en recipientes herméticos.
• Practicidad.- son ideales para las ocasiones en que vayas de paseo con el pequeño o salgas de viaje.


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