Mis dudas sobre los antibióticos

Úsalos de manera adecuada, previaindicación del pediatra

Mis dudas sobre los antibióticos

No cabe duda, los antibióticos son uno de los grandes avances en la medicina del siglo XX y gracias a ellos se han hecho frente a enfermedades, pero no son la solución para todo. Estos productos están diseñados para combatir bacterias y para ello su concentración en la sangre debe ser la adecuada y durante el tiempo indicado por su médico.

Consumirlos cuando no es preciso, alterar la dosificación, no respetar el tiempo entre tomas e interrumpir o prolongar el tratamiento sin necesidad supone un mal uso que está generalizando la resistencia de las bacterias. Éstas son algunas preguntas sobre la utilización de los antibióticos.

¿Siempre que hay fiebre debo administrar antibiótico?
No. Muchas infecciones infantiles que se manifiestan con fiebre son virales y contra los virus los antibióticos no son efectivos, tampoco sirven para bajarla, para eso están los antitérmicos.

¿Se pueden dar un antibiótico y un antitérmico al mismo tiempo?
No. Si el pequeño tiene fiebre es mejor que le des primero el fármaco para bajarle la temperatura y que esperes cerca de media hora para darle el antibiótico. Si te coinciden las horas, adelanta un poco el antitérmico.

¿Si hace un mes tuvo los mismos síntomas, le doy el mismo medicamento?
No. Salvo que su pediatra te lo indique. Es posible que a ti los síntomas te parezcan similares, pero puede tratarse de otra enfermedad. El pediatra valorará otros datos epidemiológicos y hará el diagnóstico.

¿Es verdad que los antibióticos bajan las defensas y destruyen la flora intestinal?
No es cierto que disminuyen las defensas. Es el propio proceso de la infección el que deja las defensas al mínimo y al afectado muy cansado. Los antibióticos se basan en el principio de la toxicidad selectiva: afectan a las células bacterianas, pero no al resto de las células del organismo.

El problema es que convivimos con un buen número de bacterias beneficiosas para la salud, entre ellas las de la flora intestinal. De ahí que se aconseje durante el tratamiento, especialmente en niños, el consumo de yogur y de productos con lacto bacilus, protectores del intestino y regeneradores de la flora, aunque esto no quiere decir que se tomen de forma.

Algunos antibióticos no deben consumirse con leche un con sus derivados, ya que se reduce su absorción en el organismo.
Lee al respecto y sigue las correspondientes indicaciones:

¿Le doy a mi pequeño el antibiótico con su estómago lleno o vacío?
Depende. Pues unos actúan mejor si no hay nada en el estómago que interfiera su absorción y otros requieren que esté lleno para minimizar efectos secundarios. Una vez más, lee al respecto.

¿Qué puedo hacer si olvidé darle una dosis?
Si es de los de pauta corta, dáselo en cuanto te acuerdes. Si es de los que se toman cada seis u ocho horas y no ha pasado más de la mitad del tiempo (3-4 horas en cada caso) puedes dárselo y después seguir con el horario pautado. Si ha pasado más tiempo y estás cerca de la siguiente toma, espera a que sea la hora, adelántala un poco y se lo das, pero sin aumentar la cantidad para compensar la que has perdido.

¿Debo despertarlo por la noche para dárselo?
Si. Para un óptimo tratamiento debes hacerlo aunque se trae de una hora intempestiva para todos. Éste es otro de los inconvenientes que se reduce con los antibióticos de pauta corta.

¿Debo repetir la dosis si vomita el medicamento?
Si lo hace justo después de dársela espera a que se tranquilice e inténtalo de nuevo. Si vomita pasada media hora, no hace falta que la repitas, ya que el organismo ha absorbido el producto.

¿Y si tiene alguna alergia o alguna intolerancia?
Como cualquier fármaco, el consumo de antibióticos no está exento de riesgos. Entre los efectos adversos se pueden presentar reacciones alérgicas (alteraciones cutáneas, problemas respiratorios, inflamación de los labios o de laringe, shock, etc.) que obligan a llevar al niño a un servicio de urgencia y suspender de inmediato el tratamiento.

También pueden aparecer trastornos digestivos, vómitos, diarreas, problemas renales o hepáticos, alteraciones neurológicas, etc. En todos los casos se debe interrumpir el tratamiento, acudir al médico y averiguar mediante pruebas de alergia los principios causantes de la reacción.

Conocidos éstos, debes ponerlo en conocimiento de su pediatra, de las maestras de la escuela o de la guardería y de todas las personas que estén al cuidado del pequeño. Si la reacción ha sido muy fuerte tu pequeño debe llevar un recado de alerta médica.

¿Cómo debo conservar los antibióticos?
La mayoría de los antimicrobianos para niños se presentan en forma de polvo que hay que mezclar con agua y deben consumirse de inmediato o mantener el en refrigerador mientras dure el tratamiento. Cuando finalices debes deshacerte del sobrante.

¿Los puedo comprar en la farmacia sin prescripción médica?
Puedes, pero no debes. Aunque si durante el fin de semana tu pequeño se enferma, es una actitud más responsable acudir a la farmacia y solicitar el consejo del fármaco sobre el uso de un antibiótico que acudir a urgencias.

Por la salud de tu pequeño, infórmate y actúa con conocimiento.

 


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