El bebé: debilidad o fortaleza

Por su pequeño tamaño y dependencia, pareciera que es muy frágil... ¡Descubre la fortaleza que es tu bebé!

El bebé: debilidad o fortaleza

Los recién nacidos necesitan cuidados y atenciones, pero no son tan débiles como aparentan.

Durante el embarazo el bebé vive en unas condiciones ideales. Después de estos bucólicos meses, el bebé nace a un mundo hostil, donde podría enfermar fácilmente si no fuera porque la sabia naturaleza lo dotó de múltiples defensas.

El frío
La primera protección natural con la que cuenta el bebé es su postura flexionada, que hace que disminuya la superficie que tiene expuesta al frío. No olvides que el niño pasa de 36,5 º C del cuerpo materno, a los 24-25 º C de la sala de partos.

Para no enfriarse, también dispone de la vérnix caseosa, una capa de grasa que, además de protegerlo de posibles infecciones, lo aisla de bajas temperaturas.

Otra defensa de los recién nacidos es el lanugo, una especie de pelusa que les cubre parte de la espalda y de los hombros, y que actúa como una barrera protectora que evita que padezcan infecciones y pierdan calor.

Los virus y bacterias
Para hacer frente a los virus y bacterias, los bebés disponen de las glándulas sudoríparas, cuya función es depurar su organismo de toxinas a través del sudor. Éste, a su vez, constituye una barrera antimicrobiana, alejándolo de alteraciones cutáneas.

El estómago contiene ácidos que son capaces de destruir los organismos patógenos que se hayan podido adherir al moco del aparato respiratorio y a la saliva. Y ésta no sólo sirve para lubricar y para favorecer la ingestión de la leche, sino que también tiene componentes como la mucina y anticuerpos, que acaban con los microorganismos que pueden penetrar en el cuerpo a través de la boca.

Sus ojos 
En ellos encontramos mucina y su misión es mantenerlos húmedos para compensar la función protectora que debían ejercer las lágrimas y que el bebé, hasta cuatro semanas después de su nacimiento, no segrega.
 
Sus oídos
El cerumen es una sustancia amarillenta que se forma en el oído, protege el canal auditivo de las bacterias; por eso es importante no retirarla, solo limpiar la que se vea por fuera.

Su naríz
Los vellos o pelitos, y la mucosidad recubren la parte interna de las fosas nasales. Éstas contienen sustancias químicas que erradican los microorganismos que intenten colonizar en las vías respiratorias. 
 
Pero, si esta barreras no son suficientes, la tos y los estornudos contribuirán a expulsarlos. Además, si le das de lactar, el calostro y la leche materna lo inmunizan.

Pero intenta no obsesionarte con las enfermedades que puede contraer. Los anticuerpos que le transmites durante el embarazo lo mantendrán inmune de muchas enfermedades.

 

 


• Haz un comentario

Si ya estás registrado solo proporciona tu nombre de Usuario y tu Password. Si todavía no eres miembro de Nosotros2.com

    | Regístrate Gratis

Foros