Maravillas de la lactancia materna

¡Infórmate de lo que es la lactancia y cómo se produce!

Maravillas de la lactancia materna

Una de las primeras dudas que te asaltan como nueva mamá tiene que ver con la alimentación del bebé, es decir, con la manera correcta de cómo hay que amamantar al bebé, y un paso inicial para hacerlo de forma adecuada es alejar los mitos: que si comes espárragos estropean el sabor de tu leche, que si las tomas deben espaciarse tres horas....

Para muchas mujeres estos consejos constituyen casi la única información que llega a sus oídos, por eso con el fin de ayudar en lo posible a esta nueva relación, nos adentramos a reflexionar sobre este tema y algunos más.

¿Cuándo y cómo se acumula la leche?
Se empieza a producir tras la expulsión de la placenta porque la prolactina (hormona de la lactancia) actúa desde ese momento. De hecho, en la primera succión en la sala de partos ya salen unos cuantos mililitros.

Después, con cada toma irá aumentando la cantidad. Lo que identifican algunas madres como “subida de la leche” (la sensación de los pechos hinchados o doloridos que aparece por lo regular al tercer día) es en realidad una inflamación que se produce al ponerse en marcha la etapa de la lactancia.

Se debe a la formación de nuevos vasos sanguíneos y a otras circunstancias naturales propias de la adaptación que viven los senos durante el amamantamiento, y no a que la leche suba. En las cesáreas, si las primeras tomas se retrasan y no son frecuentes, el pecho recibe menos estimulación y la madre suele tardar un poco más en alcanzar el ciento por ciento de su producción de leche.

Cualquier mujer que acaba de traer al mundo un hijo tiene leche para alimentarlo, los pechos se toman nada menos que nueve meses para prepararse. El problema de fondo suele ser la técnica de amamantamiento, que no des el pecho según la demanda, o que utilices demasiado el chupón, etc.

Procura no utilizar pezoneras, pues dificultan la succión y hacen que salga menos cantidad de leche. Además, se puede confundir al bebé, porque el tipo de succión que requieren es distinto al que precisa el pezón materno. Los pezones no tienen por qué doler cuando se amamanta y el problema se puede evitar; la clave está en conseguir que el bebé adopte una postura correcta al prenderse.

¿Cómo puedes curar las grietas?
No hay grietas si existe un buen afianzamiento del bebé, los pezones no se lastimarán y por tanto no habrá dolor si se procura que la boca del bebé se acople bien al pecho. de todas formas, en caso de haber grietas, el uso de cremas y lociones no son aconsejables, en todo caso es preferible acudir con el médico para que indique la mejor forma de solucionar el problema.

Si sufres mastitis puedes seguir dando pecho. Entre las causas de esta infección destacan la mala posición del bebé al succionar y la retención de leche en el pecho. Por lo tanto, debes seguir amamantando con frecuencia para que la producción de leche se regularice.

En ocasiones el médico receta un antibiótico compatible con la lactancia. En la actualidad existen fármacos especiales para la lactancia y que combaten la mayoría de las enfermedades. El ginecólogo y el pediatra conocen las distintas alternativas, por ello antes de tomar alguna medicina, es indispensable que consultes con ellos.

Tras el parto, tu organismo sabe crear el tipo de leche que más le conviene a ese pequeño en particular. Por eso, la leche de cada madre es la mejor para su bebé en todos los casos. No olvides que cualquier cosa que comas influye en el sabor de la leche, sin embargo, esto no molesta al pequeño (al contrario, les agrada).

De hecho, esta relativa variedad de sabores constituye una de las virtudes de la leche materna frente a la fórmula. No obstante hay alimentos y bebidas que debes evitar: café, refrescos de cola, alcohol, irritantes, cítricos, miel de abeja, pescado, mariscos y huevo. Algunos médicos sugieren evitar los lácteos.

El bebé es el único que sabe a qué hora le toca su toma, cuando le da hambre (eso lo notas enseguida). Unas veces te pedirá pecho muy seguido y otras se pasará varias horas sin exigirlo. Sólo tienes que preocuparte por el horario cuando el bebé está demasiado débil para pedirlo y no gana peso. En este caso si debes alimentarlo al menos, cada tres horas (y si le das pecho con más frecuencia, aún mejor).

Sigue dándole pecho cuando regreses a trabajar, amamantar a un bebé al regresar a trabajar es muy consolador. Si deseas que la persona que lo cuida mientras no estás, le ofrezca tu propia leche, debes sacártela antes (usando un tiraleche o sacándola manualmente). Puedes conservarla hasta 48 horas en el refrigerador.

 

Comentarios

18/06/2008 11:22:29 a.m.

COMO PUEDO MEJORAR LA PRODUCCION DE LECHE, SE ME HA DIFICULTADO EL USO DEL TIRA LECHE POR LO MISMO Y DEBIDO A QUE TRABAJO NECESITO SABER GRACIAS.
BRENDA JANNETSANTIAGO

8/07/2008 9:57:36 a.m.

A mi me parece estupendo, pero necesitaría saber como se puede hacer para que un niño de 2 meses que ha tomado biberón (estuvo ingresado durante 25 dias y pesa actualmente 3850 grs) quiera tomar pecho porque la verdad es que ya no se que mas hacer para que lo acepte. Gracias
MAITECARBALLO

8/07/2008 10:01:25 a.m.

Para que te suba la leche, lo más importante es que lo pongas al pecho las máximas veces posibles y que el pecho se vacie, cuanto más se vacie mas se volverá a llenar la próxima vez.
MAITECARBALLO

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